-Lo siento mucho Eric, al menos me alegro de poder ver que las cosas te van bien ahora.
-Gracias padre.
El padre Daniel observa a Eric con preocupacion.
-No has venido solamente para contarme tus peripecias en el ejercito verdad?.
-No padre, veo que sigue siendo tan observador, en realidad venia a preguntarle sobre Matt.
Eric saco otro cigarrillo.
-Acabo de hablar con el, ahora mismo esta luchando por su vida en el hospital, las unicas palabras que consegui sacarle fueron, Lathander y tam .
La taza del padre Daniel cae al suelo y se hace mil pedazos.
-Dios mio… que es lo que le ha ocurrido?!?!?.
-No lo se padre, solo se que fui a verlo a casa e intento suicidarse con esa espada antigua, algo debia preocuparle, preocuparle de verdad…
Eric se levanta y recoge los pedazos de porcelana con las manos.
-Supongo que tendra que ver con esa parafernalia de los paladines con la que me estuvo dando la lata hace un tiempo.
-Parafernalia Eric?, creo recordar que tu ahora te dedicas a lo mismo.
-No padre, yo solamente aprovecho esa moda mistica que hay ahora, basicamente sigo siendo un soldado, pero ahora llevo un crucifijo y una espada polvorienta en el maletero de mi coche, ha de saber que hay mucho millonario loco dispuesto a pagar una fortuna para “desembrujar” una casa.
Eric se incorpora de nuevo.
-Yo pensaba que por fin habias descubierto tu vocacion, Eric.
-Bueno, si crees que es una vocacion pareces mas autentico, pero nunca he creido en esto, solamente en el dinero que gano, que a fin de cuentas es lo que nos hace sobrevivir en este mundo de mierda.
Eric giro en redondo y contemplo al padre fijamente.
-Usted no creera en esas chorradas verdad padre?.
El padre Daniel guardo silencio por un momento reflejando la mas absoluta decepcion en su cara, pasado un minusculo instante, volvio a contemplar a Eric una vez su cara volvio a la normalidad.
-Claro que no Eric, no son mas que cuentos de viejas… creo que deberias irte, es tarde.
-Por supuesto padre, me alegro mucho de verle.
El padre Daniel acompaño a Eric a la salida, la lluvia caia incesante, como siempre, no caminaba ni un alma por la calle, ni siquiera los gatos hambrientos.
El Av taxi solamente tardo 3 minutos en llegar, un empapado Eric entraba en el habitaculo maldiciendo.
-Everglowing avenue por favor.
El taxista asintio y empezo la marcha sin decir nada, la charla del taxista era un servicio mas que se cobraba caro en esa epoca.
No pasaron mas de diez minutos cuando Eric ya estaba recostado en el sofa de su casa, habia abierto esa botella de ron añejo que guardaba para ocasiones especiales, esta sin duda era una de ellas, ver a un amigo ensartado en el hospital agonizando es algo que haria desear un trago a cualquiera.
El telefono empezo a sonar insistentemente, ningun numero se reflejaba en la pantalla, nisiquiera una cara, Eric contesto de mala gana.
-Eric Frost
hubo un silencio por un momento para dar paso enseguida a una voz rasgada y tenue.
-Sr Frost? me alegro de hablar con usted, mi gente necesita de sus servicios.
-Es otra casa “embrujada” contesto Eric en tono burlon.
-No sr Frost, no se preocupe, es un trabajo de verdad por el que se le pagara muy bien.
-Hable.
-Requerimos sus servicios para encontrar a una persona.
-Bien, dejeme un numero de contacto o una direccion, nos veremos mañana.
-No no no Sr Frost, ha de ser ahora mismo, es muy importante comprende?, se que le importunamos mucho Sr Frost y por ello le vamos a compensar con creces.
Eric dudo unos instantes, pero recordo que debia comprar un nuevo akura.
-Esta bien, digame un lugar, estare ahi en cuanto pueda.
- Midnight club, en 15 minutos, acabo de transferir las coordenadas gps a su terminal.
-Alli nos veremos Sr?
-El unico nombre que importa es el suyo y el de la persona a la que debe encontrar… no tarde.
Eric se vistio de nuevo, abrio el armario de las bebidas, una pequeña tapa de madera giro al momento en que el paso su mano por encima, despues de posar su pulgar en la pantalla LCD el mueble giro 180º y se desplazo unos 30 cm hacia afuera.
Eric cogio dos enormes pistolas desert eagle y varios cargadores del 44., nadie le iba a pillar en pelotas.







A ver como sigue XD queremos muerte y destruccion!!
Yo quiero niños felices, luego muerte y destrucción, luego niños tristes, luego más muerte y destrucción y, cuando ya no queden más niños, un poco más de muerte y destrucción. Mucho más catártico, ¡dónde va a parar!