Seguir a una “fugitiva” que no desea ser encontrada se iba a tornar ahora mismo bastante complicado, Gabriel Lucas Saint estaba oficialmente muerto, nadie me habia dicho nada al respecto sobre el volver a aparecerse a los vivos… pero suponia que no iba a ser una buena idea…
Estar muerto significaba dos cosas, no poder tirar de ninguno de mis contactos en el cuerpo de policia de nueva york y que no tendria que pagar facturas de nuevo…
La noche de halloween del 2011 me estaba poniendo los pelos de punta, originariamente la gente se vestia de seres de pesadilla para poder pasar desapercibida entre las almas de los difuntos, que podian campar a sus anchas por nuestro mundo debido a que la capa que los separaba se tornaba mucho mas fina, bien… hasta que no volvi del cielo en caida libre… pense que era otro de esos cuentos de viejas.
Habia tardado todo el dia en volver al fatidico barrio donde mi cuerpo mordio el polvo ya hace unos dias, la casa donde Nostradamus se ocultaba permanecia exactamente igual, a excepcion de todas aquellas tiras de precinto policial que tapaban la entrada aun abierta, la proxima vez debo recordar darle el sablazo a V si no quiero caminar…
En la calzada todavia podian verse las marcas de neumatico quemado sobre el asfalto que comenzaban en la acera, Nora salio de alli a toda prisa… y no la culpo, aunque dejo unos cuantos dolares de goma de mi querido plymouth del 70 espachurrados por el asfalto…
Decia que la noche de halloween me ponia la carne de gallina, la razon?, volver al mundo de los vivos convertido en angel guardian habia abierto las puertas de mi percepcion de par en par… podia ver toda clase de espiritus rondando por la calle, como pude apreciar seguian su rutina diaria… como si siguieran todavia en este mundo… salvo que en su anatomia fantasmal podia ver claramente el motivo de su muerte, asi Gladys la adorable ancianita que debia vivir al lado de Nostradamus intentaba sacar la basura una y otra vez, todo muy normal, exceptuando que donde deberia estar su frente habia un enorme agujero que dejaba pista libre hacia lo mas profundo de sus ideas…
Escenas identicas se repetian a lo largo y ancho de aquel barrio de mala muerte, donde los tiros sonaban a lo lejos pero no las sirenas de policia, aquel bastardo inmundo habia elegido una pequeña parcela del infierno para llevar a cabo sus siniestros fines… a no ser que fuera un sabueso entrenado en seguir rastros por el olfato… no habia mucho mas que pudiera hacer por alli.
Segui caminando hasta ver una cabina telefonica que practicamente se sostenia con alambres, descolgue el auricular… daba tono… la mejor idea que se me ocurrio fue llamar a la policia denunciando el robo de mi coche… en nombre de Vincent Lush, alegando que era un amigo cercano del difunto dueño…
No sabia como se lo iba a tomar V, ni como iba a explicarlo… pero en cualquier caso el seria el primero en enterarse si daban con el vehiculo, ya que deje el numero de su “tienda de magia” para comunicar cualquier informacion.
Antes de que pudiera hacer nada… la cabina comenzo a sonar.
Descolgue el auricular un poco extrañado y conteste…
-ehm…si??
-Capullo!
-Yo tambien te quiero V… como narices sabias donde estaba?
-saluda a la camara de ese seven eleven que tienes a la derecha…
-Hola Vincent! salude con la mano.
-grfs… como se te ha ocurrido mencionar mi nombre en el robo de un automovil que pertenecia a un muerto!?!!?
-Ya ves.. dicen por ahi que como detective soy nefasto…
-Y tanto que lo eres, tienes suerte de que tenga “un poco de mano” con los ordenadores y de que haya violado tantas veces el servidor central de la policia que cada vez que me ve suelta fluidos por los puertos…
-guau, eres siempre tan grafico?
-y tu eres siempre tan gilipo….. *clic*
Colgue dejandole con la palabra en la boca, V se habia cabreado, pero sabiendo de lo que era capaz, si algun patrullero o cualquier policia daba el aviso de haber visto mi coche… el se enteraria antes que cualquiera y por extension yo…
Segui la calzada durante un buen rato… este barrio dejado de la mano de dios no limpiaria el rastro de destruccion dejado por Nora al emprender esa huida frenetica, asi pues pude ver varias marcas de neumaticos en las curvas… y rastros de pintura color borgoña en las esquinas… asi como cristales de faro y varios cubos de basura tirados por el suelo y abollados, el rastro se mantenia durante varias calles… corrio como alma que lleva el diablo, o en este caso, huye de el…
Seguir las miguitas de pan que habia dejado mi plymouth me habia llevado a una parte aun mas sordida de aquella barriada, desde luego, no hacia falta que fuera halloween para ver muertos caminando por la calle, las esquinas cobijaban a lo que antaño eran mujeres, que entre cliente y cliente mataban el tiempo y a si mismas aspirando una pipa de cristal… aquella escena grotesca se agitaba en una coctelera metaforica a partes iguales con todas las almas de aquellas prostitutas que murieron dias y meses antes, algunas aun seguian esperando a algun tipejo sudoroso llamado Rosco, otras repetian en bucle sus ultimos instantes en este mundo antes de abandonarlo por el tobogan de la basura…
Fue cuando mire asqueado hacia otro lado cuando lo vi, en aquel letrero luminoso que anunciaba “chicas! chicas! chicas!” , los leds pasaron de anunciar las etnias y medidas del ganado a mostrarme una direccion y un emoticono “XP” seguido de la letra V, el mensaje concluia con las palabras “salud y metal”, el chico era un poco raro, pero de mucha ayuda…
Despues de cruzar el umbral de aquel antro de perdicion, y esquivar a todas las “señoritas” que pretendian hacer dinero a mi costa, consegui llegar hasta la cabina de telefonos, realmente este barrio no ha pasado de los 80…
El telefono de pago se encontraba en un cubiculo minusculo con una guia telefonica y un boligrafo atado con una cadena a un tablon de madera puesto ahi de manera tosca, una vez que tuve una direccion fue facil, lo primero fue asegurarme de que Nora no habia aparecido en ninguno de los centros de salud, centros de acogida o… dios no lo quiera, depositos de cadaveres..
Con ayuda del plano de la guia comence a hacer pesquisas en los moteles de la zona, siempre teniendo en cuenta que Nora podria haber usado su segundo nombre, Alexandra, o prescindido de su apellido de casada “Waters” y usado el de soltera “Frost”… para intentar pasar desapercibida… aunque en este caso hiciera el efecto contrario.
No fue hasta la quinceava intentona cuando obtuve al fin un resultado positivo, y menos mal, por que el dueño de aquel prostibulo me estaba mirando desde la barra y habia comenzado a limpiar su escopeta…
Sali de ahi lo mas discretamente que pude, ahora la siguiente etapa estaba clara, el motel “Blue moon” estaba dando cobijo a un tal Alex Frost…





