No habia nada que pensar, era hora de entrar a tumba abierta, jugarsela a lo Bogart…

El cristal de aquel tragaluz salto en mil pedazos cuando me lance al vacio, mis alas brotaron de mi espalda en un instante haciendome descender lentamente, mis sentidos se activaron al maximo, pude ver la escena con total claridad mientras caia ligero,como una pluma, desde el techo, Mona se encontraba en un extremo de aquella nave abandonada, sosteniendo a duras penas en sus manos una pipa de cristal.. al otro lado de la estancia pude ver a aquel bastardo enorme, Nostradamus caminaba hacia ella a pasos agigantados…

quieres escuchar una cancion de fondo? click!

Era hora de hacer cantar a “Clarisse”, coloque un disparo certero en aquel contenedor de muerte que Mona estaba a punto de aspirar, la pipa se hizo polvo en las narices de la joven, cuyo rostro reflejaba sorpresa y desesperacion a partes iguales mientras chillaba presa del panico y el sindrome de abstinencia…

“Abanicando” el percutor encaje otros dos disparos en aquel giganton, esta vez fue diferente, esta vez paro en seco, su aullido gutural de agonia llenaba aquella nave abandonada con una melodia infernal de sufrimiento.

Aterrice a los pies de Mona, la pobre desgraciada estaba a cuatro patas en el suelo, intentando juntar sin exito los pedacitos de crack que se iban a llevar su vida y la de su hijo… con el pie aparte todos los fragmentos y la hice desistir de seguir intentandolo, presa de la frustracion comenzo a golpear mis rodillas con sus palmas mientras lloraba sin parar, la agarre de las muñecas y me puse a su altura.

-Mona…Ven conmigo si quieres vivir.

Sus enormes ojos negros se quedaron mirandome como   bandejas de azabache .

-Eres…? pregunto Mona, mas alli que aqui…

-… un amigo … ves a esa mole de ahi?, ves como se esta levantando despues de recibir dos disparos?, espero que lo veas bien monada, por que TENEMOS QUE  MOVER EL CULO YA!!!

No espere a obtener la replica, Nostradamus se habia levantado de repente encendido en llamas de color carmesi, sus ojos brillaban como ascuas mientras podia leer en ellos como deseaba reducirme a cenizas con sus enormes puños encendidos, Mona parecia llevarlo bien, simplemente se habia agarrado a mi brazo como una lapa al casco de un barco, claro que si nena, Gabe quiere que estes comoda mientras el va a lo suyo…

Podia ver aquella puerta dando paso a unas destartaladas escaleras metalicas que conducian al interior de aquella fabrica abandonada, una fabrica a punto de venirse abajo quiza no fuera el mejor lugar para dar esquinazo  a un sabueso del infierno con ansias homicidas, pero no teniamos nada mejor…

Bajamos corriendo las escaleras cuando instintivamente me agache y protegi la cabeza de Mona, aquella puerta metalica paso volando a escasos centimetros de nuestras cabezas envuelta en llamas, aquel gorila se lo estaba tomando en serio,quiza un par de capsulas de plomo le harian bajar el ritmo… apunte a sus piernas mientras el descendia los peldaños a toda velocidad, me tome mi tiempo, mire al diablo a los ojos… el aire viciado de aquel zulo inmundo comenzo a llenarse con la voz de Mona a todo volumen … dispara!!!!…. distorsionandose por mi percepcion del tiempo en ese momento, el fogonazo del revolver dio paso  a olor a sangre, gritos guturales… polvora en el aire, Nostradamus habia perdido el equilibrio y caia por la barandilla hacia el interior de la factoria… pude ver el resplandor de las llamas descender a toda velocidad…detenerse en seco en el fondo..

-Mona, escuchame, ahora estas en otra parte pero tienes que hacerme caso, vas a esconderte, espera a que vuelva a por ti, no se te ocurra salir sin que yo venga a buscarte, lo entiendes?!

-No… no entiendo nada, no se quien eres… no se quien es el…, sois los demonios de la droga, vuelvo a ver alucinaciones… no me dejais en paz.. dejadme en paz joder!!!!

Tuve que actuar de nuevo.

-Confia en mi, estoy aqui para protegerte, es muy importante que te saque de aqui con vida.. escondete y no salgas hasta que yo te lo diga, deacuerdo?.

-… pero… y si no vienes a buscarme?.

-…Volvere.

Abri las puertas de aquel montacargas que habia en la pared, con mucho cuidado, ayude a Mona a meterse en el,cerre las puertas.

Di dos toquecitos con los nudillos antes de irme.

-Aunque me vaya la vida en ello… no hagas ruido..

Solo pude oir sollozos ahogados por las portezuelas del montacargas como respuesta…

Segui las escaleras hacia el interior del complejo, ya no veia aquel resplandor que vi caer hace un momento, ese bastardo se habia escondido en alguna parte, esperando para aparecer por sorpresa… reducirme a muselina, no era lo suficiente confiado como para pensar que alguien tan duro habia muerto de tres ridiculos disparos, desde que volvi del cielo yo mismo habia aguantado cosas mucho peores…

Como bien intuia, las iba a experimentar de nuevo en unos instantes…

No habia terminado de poner los pies en el suelo cuando aquel rugido gutural me hizo reaccionar, Nostradamus cargaba a mi espalda encendido de rabia, gire.. dispare… quinta bala… la oreja de aquella mole se volatilizo en mil pedacitos rojos y blancos…  esta vez no fue suficiente… pude sentir su hombro hundiendose en mi estomago, como el aire salia a toda velocidad por mi boca dejandome aturdido por unos instantes… mi revolver salia volando hacia la lejania…

El no se detuvo ahi, siguio la carrera conmigo encima de sus hombros hasta que chocamos con la fria pared de ladrillos haciendo que varios de ellos cayeran sobre mi cabeza agravando aun mas mi situacion, justo en ese instante pude oir un rebote metalico… probablemente de Clarisse.., ibamos a bailar de nuevo… ya conocia este baile..  la ultima vez no me gusto nada de nada…

Toda aquella maquinaria vieja estaba haciendo sentir a nuestro amigo como un niño recien salido del dentista en una tienda de golosinas, mi cara probo la caricia metalica de aquella cadena de montaje, igual que un marido irlandes borracho acaricia la cara de su esposa…  repetidas veces…  decidio que mi espalda tambien necesitaba una especial atencion, pude oir mientras estaba cabeza abajo como aquella barra metalica se deslizaba rascando el suelo de cemento antes de que el me la hundiera en las costillas, varias veces, mas de las que me habria gustado…

Sus manos enormes me agarraron por el cuello de la gabardina, haciendome girar ciento ochenta grados me lanzo de nuevo por los aires, dandome de bruces contra aquella enorme caldera metalica , en esos momentos esperaba que los dientes que habia perdido con el golpe volvieran a crecer…

Nostradamus se acerco de nuevo, pude verle frente a mi cuando consegui darme la vuelta a duras penas, con la espalda apoyada en la maquinaria le mire a los ojos, aquellos carbones al rojo vivo me miraban ya no con indiferencia, ahora me miraba con odio, me lleve la mano a la chaqueta despacio y saque la cajetilla de tabaco lentamente, con dos dedos, como quien quiere sacar el telefono movil cuando le estan apuntando a la cabeza  con una magnum del 44..

Nostradamus pronuncio algo que fui incapaz de entender… quiza era lengua infernal, quiza me habia pulverizado los timpanos… quien sabe… mi respuesta no se hizo esperar..

-Que apropiado… splutch… tu peleas como una vaca…

Comenzo  a reir…aquella risa me helo la sangre, una risa sutil… pero a la vez maligna, el bastardo lo estaba disfrutando, yo palpaba mi gabardina buscando mi encendedor, no hubo suerte… parecia que iba a morir sin poder ejercer mi derecho a una ultima calada…

El se adelanto, puso su dedo indice a la altura de mi cara haciendo brotar una pequeña chispa… aquella llamita fue suficiente para encender el pitillo… supongo que, aunque fuera un despiadado y maligno demonio, era un tipo considerado…lucky strike sabor  infierno…  me forraria…

Inspire aquellas caladas profundamente, el estaba de pie esperando, no tenia prisa…

Decidi que era hora de adelantar lo inevitable… tire el cigarrillo a medias, abri mi enorme bocaza para catalizar el proceso…

-Tendras que disculparme… no he traido ningun lapiz…

De nuevo esa risa… esta vez no fue nada sutil, ese cerdo infernal se estaba riendo a carcajadas… mientras sus puños ardian de puro odio, de nuevo aquella sensacion… una enorme mano cerrada en llamas venia hacia mi cara… aunque esta vez… en lugar de un cubilete lleno de lapiceros… tenia un arma, una bala en el tambor…

El cigarrillo me habia dado algo de tiempo para rebuscar por el suelo disimuladamente,  aquel tacto frio y metalico que me hizo estremecer de esperanza…me agarre a aquel tacto como el alma condenada al infierno se agarra a los pies de San Pedro para no caer… premio… levante la mano… aprete el gatillo…Clarisse volvio a cantar… esta vez acertando en el ojo izquierdo, dejandole con la mirada perdida en un punto indeterminado, quiza veia al principe de las sombras, quiza veia a Sinatra… me traia sin cuidado, era hora de devolverle la gentileza…

No le di tiempo a reaccionar, sabia que no tendria otra oportunidad, me coloque de pie de un salto… emprendi la carrera, devolviendole el gesto cargue con mi hombro contra su estomago, fue como chocar contra un muro de hormigon… no tenia tiempo para lamentos, aquella mole se habia doblado por el golpe encima de mi, necesitaba un empuje adicional…

Mis alas volvieron a brotar acompañadas por un grito de rabia,   un estallido de luz blanca ilumino la factoria por momentos, elevandonos en el aire y recorriendo la estancia a toda velocidad hacia aquella cadena donde antes habia experimentado el infierno…

Chocamos los dos contra la maquinaria, cayendo a plomo sobre la cinta transportadora, tuve el acierto de girar en el aire para evitar que aquel titan infernal acabara haciendome pulpa contra el suelo… busque con la mirada… alli estaba, aquella barra de hierro con la que me habia trabajado las costillas…

-Me moria por devolverte tanta amabilidad Nostramemo...

Intercepte su cara con un swing perfecto antes de que consiguiera incorporarse, empotrandolo de nuevo contra la cinta, haciendo brotar sangre de su ceño fruncido como si fuera un manantial de chateaubriand …

Perdi la cuenta de los golpes, solo “queria” que mi amigo estuviera a gusto, esa paliza era la manera de decirle, aprecio todo lo que has hecho por mi, aprecio que hayas arrebatado mis escrupulos, aprecio que me hayas hecho añorar la brutalidad policial que tanto detestaba, aprecio al poli malo…

Ese idioma oscuro volvio a salir de su garganta, el solo hecho de oirlo me hacia pensar en fuego y azufre, no se callaba…

Dude un momento antes de dar el golpe, lance la estocada…

La barra atraveso su pecho, dejandole clavado a la cinta transportadora mientras sangre cuasi negra brotaba como un geyser de su boca con olor a azufre…

Ese enorme boton rojo y redondo llamo mi atencion… levante la tapa de seguridad… lo pulse…

Toda esa luz divina que aun bañaba la estancia parecio extinguirse, dejando paso a una casi absoluta oscuridad mientras la maquinaria comenzo a funcionar…

No sabia que narices fabricaban aqui… no me importaba.. solamente esperaba que del otro lado de la cadena de montaje apareciera un llavero fabricado con uno de sus cuernos.

El no se movia mientras era arrastrado hacia el interior de aquella procesadora de “dios sabe que”, era hora del “humo de la victoria”, al meter la mano en el bolsillo alli estaba… aquel jodido encendedor habia vuelto a perderse entre los recovecos de mi gabardina…menos mal, no pensaba pedirle fuego de nuevo a “Buffalo grill”…

Me apoye en la pared y me deje caer al suelo, pausadamente, mientras el humo cargado de alquitran, benceno y otras sustancias nocivas se abria paso hacia mis pulmones exhaustos…

La maquinaria emitia chirridos estridentes, debia estar pasando un mal rato mientras “procesaba” a mi colega de juergas, los chirridos se hacian mas y mas intensos, varios chispazos comenzaron a iluminar la sala intermitentemente con gran estruendo, un humo negro y espeso comenzo a brotar de la maquinaria, estaba trabajando al limite…

Practicamente no me dio tiempo a recargar mi arma… las paredes metalicas de aquel procesador saltaron por los aires en una gran explosion, al mismo tiempo que cerraba el tambor del peacemaker, la sala fue rociada con tuercas y tornillos a modo de metralla que pude esquivar de puro milagro.. lo que aparecio entre las llamas.. no era Nostra.. era algo grotesco, un engendro abisal, venido de las mas reconditas y profundas cavidades del infierno, yo diria que habria aumentado su ya de por si exagerado tamaño, a unos tres metros de altura, sus musculos se habian inflado de modo desproporcionado haciendo brotar venas como cañerias, venas que bombeaban colera ardiente a aquellas garras negras y afiladas, su cabeza estaba coronada por un par de cuernos que se retorcian como los de un carnero y su espalda estaba arropada por un par de alas negras de murcielago… una autentica belleza.

Llamas carmesi recorrian sus brazos y brotaban de su garganta, de nuevo volvio a mirarme, aspiro profundamente para poder oler mi miedo, volvio a hablar en aquella lengua infernal que no podia comprender.. solo entendi dos palabras mientras aquellos rugidos infernales me helaban la poca sangre que me quedaba en el cuerpo, Gabriel Saint… eso no era una buena señal..

En milesimas de segundo reaccione.. sali de un salto, el aliento de fuego de nostradamus barrio y reducio a cenizas practicamente toda la zona donde yo me encontraba, entre chirridos de metal y chispazos, aquel engendro comenzo a seguirme a traves de la fabrica abandonada… intente despistarle colandome por los recovecos de la fabrica, arrastrandome por el interior de una de las maquinas crei estar seguro por un momento… hasta que la pared de hierro comenzo a ceder ante los golpes, no tuve tiempo de salir… aquella zarpa demoniaca se abrio camino… me agarraba por la cintura.. me abrasaba, mi ropa estaba echando humo… aquel bastardo enorme rugia como la bestia salida del infierno que era, su simple respiracion hacia que brotaran ampollas de mi piel… el seguia repitiendo mi nombre con su voz infernal… las llamas volvieron a brotar de su boca, de sus fosas nasales, acompasadas con su respiracion, iba a arder como un marshmallow, o no…

Rapidamente rebusque en el bolsillo interior de mi gabardina, alli estaba, intacta, mi querida petaca , abri el tapon con dos dedos, lance el recipiente a la boca de ese bastardo…

Ardio… el contenido de la petaca comenzo a arder al contacto con las llamas de aquel monstruo… las voces amenazantes se convirtieron una vez mas en gritos de angustia, antes de darme cuenta volvia a estar por los aires… aterrice a unos 4 metros de aquel engendro… veia como su cabeza estaba en llamas, toda entera… lanzaba zarpazos al aire, como palos de ciego.. destrozando varias vigas, haciendo volar el mobiliario… habia llegado su hora.

Entre los gritos un sonido, el “click” de mi peacemaker, amartillado… canta preciosa…

Vacie el tambor en su cara… no tuvo mas remedio que ceder, cayo de rodillas, su cara huesuda devorada por las llamas y sus cuencas vacias por los disparos aun me contemplaban, con silenciosa perplejidad… se desplomo en el suelo, haciendo añicos su craneo descubierto contra el pavimento… acto seguido, su cuerpo comenzo a resecarse, como la hojarasca en la hoguera, quedando marchito y seco, agrietado, la simple brisa que corria por el interior de aquella fabrica abandonada comenzo a deshacerlo lentamente… como si fuera la ceniza de un mal cigarrillo…Aun quedaba un tema pendiente… Mona.

Subi las escaleras a toda prisa, abri las puertas del montacargas, alli estaba… agazapada, empapada en liquido amniotico…

-… tengo un problema… dijo entre sollozos.

-Lo has hecho muy bien… estoy orgulloso de ti, ahora estas a salvo… vamos a ocuparnos de “eso”.

Ayude a aquella pobre chica a salir del montacargas, la lleve a la planta de arriba en brazos, ella iba acompasando la respiracion… no tenia ni idea de como iba a asistir un parto… era un maldito sabueso, no un puñetero doctor…

Una voz familiar me dio la bienvenida cuando cruce el umbral que separaba la fabrica del destrozado solar que antiguamente fueron las oficinas.

-Que pasa Gabe? no eres capaz de dejarle ningun cliche a los demas??

-V!, agradeceria un poco de ayuda…

-Mas? como narices crees que se ha encendido la prensa??

Deje a Mona con cuidado en el suelo.

-Eso lo has hecho tu??.

-Claro… es un truco muy sencillo, consiste en transformar energia luminica y sonora en…

-Ya .. pasa de la explicacion… ayudame con esto, por favor..

Los segundos se convirtieron en horas… al parecer, V, era un tipo con mucho tiempo libre, cuando no andaba haciendo trapicheos magicos, ni destrozando demonios de bits… devoraba wikipedia y paginas similares, aprendiendo cosas “utiles” que no pudiera resolver por medio de la magia, solo por si acaso…

-Vaya… cuando lei como asistir un parto no crei que fuera algo tan asqueroso…

Sus toscas habilidades resultaron utiles, y un rato mas tarde… no sabria decir si minutos… horas… un precioso niño estaba en brazos de Mona, mision cumplida.

-Es maravilloso… te llamas Gabe, verdad? pregunto Mona.

-Si, Gabriel Saint, para servirle…

-Cogelo un momento, quieres? necesito echarme un rato… necesito descansar…

-Claro.

Cogi a aquel niño, era curioso, no recordaba haberlo oido llorar en ningun momento, el me contemplaba asombrado, con los ojos de su madre… me contemplaba hasta que cerro los ojos con fuerza y entonces… comenzo a llorar desconsoladamente..

-Esto… Gabe… dijo V desde el suelo, estaba agachado a la altura de Mona.

-Que pasa? ea ea ea. conteste acunando al crio para intentar calmarle.

-Tenemos un problema… Mona no tiene pulso…

-Mierda…

-Supongo que por eso ha empezado a llorar… contesto V.

-Y supongo que no podemos hacer nada… verdad?. dije apesadumbrado.

-Supones bien…

El shock producido por la experiencia, el crack … el agotamiento fisico y un parto como broche de oro, habian podido con ella… Mona ya no estaba entre nosotros, al menos salvamos al bebe…

-Enhorabuena Señor Saint. dijo una voz familiar desde la sombra.

Me gire revolver en mano, protegiendo al bebe con mi cuerpo, alli estaba ella, la supuesta Rita, acompañada por una figura siniestra, la que cuando era un mortal conocia como… la parca.

-No se si tomarme eso como un cumplido viendo con quien viene de la mano… respondi.

-No se preocupe Señor Saint, ha hecho lo que se esperaba de usted, la parca es un recurso de emergencia… ahora mismo hay aqui un alma que debe ser segada.

V acabo el cigarrillo entero de una calada.

-Dios!!… perdon… es la parca!! grito V emocionado, aunque el tuviera que verla a traves de su portatil.

-Una de ellas Señor Lush, desde que esa señorita de ahi acabo con Azrael, nos vemos obligados a recolectar las almas mediante estas entidades. Respondio Rita.

Me gire hacia donde Rita estaba mirando, en una esquina Uriel fumaba un cigarrillo contemplando la escena con esa sonrisa burlona que solo ella era capaz de conseguir.

-Hacia mucho tiempo, General… replico Rita.

-Si… demasiado… de que vas esta vez… eh… (algo incomprensible)? respondio Uriel.

-De una persona del entorno del Señor Saint, ya sabe como funciona esto general. replico Rita.

-No tienes mal gusto para las mujeres Gabe… dijo Uriel

Estaba metido en medio de esas dos gallinas de pelea, no me gustaba nada.

-Me impresiono con su espectacular cu.. rriculum. respondi, hora de fumar … pude oir como V me decia por lo bajo “bien jugado hacha”…

-Ya veo…. parece ser  que os las arreglais bien con esos peleles siniestros… respondio Uriel.

-Cumplen su funcion… aunque en este caso escoltare ese alma personalmente, no puedo permitir que se quede flotando por la tempestad gracias a su travesura, general… Rita no perdia el tono…

Los ojos de Uriel se encendieron antes de responder…

-Deja de llamarme asi (algo incomprensible)!!! solo he venido para ver si ese maton del infierno estaba muerto!! GABE!?!!? LO ESTA?!?!.

-Claro… puedes verlo tu misma, esta en el piso de abajo, deshaciendose como la ceniza de un puro… respondi.

-Bien… tienes una noche loca en el hellfire por mi cuenta, pasate cuando quieras…

Dicho eso, Uriel descendio por las escaleras para no aparecer mas.

Susurre a V por lo bajo.

-pst, que narices ha dicho??

-No tengo ni idea, creo que ha hablado en celestial… respondio V.

quieres escuchar una cancion de fondo? click!

El rostro de Rita no experimento ningun cambio a pesar de las respuestas hostiles de Uriel, se adelanto hacia donde estabamos nosotros seguida de cerca por la parca.

-Señorita Frost… es la hora. dijo Rita.

La version fantasmal de Mona se encontraba de pie junto a su cuerpo, observaba desorientada todo lo que estaba ocurriendo, supongo que verse tendido en el suelo a uno mismo desorienta a cualquiera.

-Estoy…muerta? pregunto Mona.

-Me temo que si, no se preocupe, pocas personas pueden abandonar este mundo con la satisfaccion de haber hecho lo que debian hacer antes de irse, acompañeme, me asegurare de que no se pierda por el camino.  Replico Rita.

La parca tendio su mano hacia Mona, ella cogio delicadamente aquel manojo de huesos, las tres comenzaron a andar hacia las sombras, no necesite que se despidiera de mi, aquella mirada lo dijo todo.

V interrumpio aquel momento tan idilico…

-Ey!! como narices vamos a llamar al bebe!?!?.

Sin detenerse Mona giro levemente la cabeza para contestar.

-…Eric…sera un buen nombre para el… de pequeña… me encantaba la sirenita…

-Señor Saint… estaremos en contacto. Esas fueron las ultimas palabras de Rita antes de marcharse.

Poco a poco las tres se fundieron con las sombras de aquel cuartucho sin dejar rastro… habian comenzado el viaje al cielo.

-La sirenita???… joder… cuando tenga uso de razon le dire que su nombre proviene de Eric el rojo, sino lo coceran a collejas en los recreos… dijo V.

-Eric es un buen nombre… Eric Frost, tenemos que pensar que hacemos con este niño, si se queda con cualquiera de los dos seria un peligro para el. respondi.

-Creo que tengo la solucion… pero antes, explicame como narices te has cargado a esa mala bestia, cuando vi saltar por los aires toda la maquinaria crei que no lo contabas…

-Vacie mi petaca en su cara, las llamas del infierno que brotaban de el hicieron el resto.

-Y… no te queda nada?, tengo ganas de probar eso…

Mientras caminabamos hacia la salida, saque un par de cigarrillos.

-Cuando fui al sanatorio donde Mona estaba interna, birle una botella de oleo sagrado, pense que tener un liquido inflamable y bendecido me podria echar una mano… y asi ha sido.

-Ogh… tio .. estas vivo de puro milagro… como siempre, la mayoria de aceites que se usan hoy en dia para los santos sacramentos no son inflamables… sin embargo de europa se pueden importar algunas ampollas que si lo son… vaya.. en ese sitio se toman las cosas en serio… respondio V.

-Menuda suerte…

-Si… te apetece cobrar esa noche loca ahora?, tengo ganas de agarrarme una buena…

-Suertudo… como enviado del cielo que soy ya nisiquiera me pongo a tono…pero… que hacemos con Eric?.

-Ah si… bien… y si..? V siguio balbuceando intentando convencerme en vano…

-No insistas, tenemos que volver a Black books y ver que hacemos con este recien nacido.

-Hay algo que me escama de este asunto Gabe… con quien habras acabado?  con el maestro? o con el aprendiz?…

-Desde luego no tenia pinta de aprendiz… por que lo dices? respondi.

-Tenia pinta de musculo, no de mente del mal…

-Quiza tengas razon… en fin V… creo que este es el comienzo de una bonita amistad…

Con una sutil sonrisa, V hizo caso omiso a mi discurso, abandonamos la fabrica por las escaleras que comunicaban los antiguos despachos con la calle, seguimos caminando hacia la vieja libreria, arropados por la luna llena, hoy habiamos hecho nuestra buena accion…

Era hora de volver a deambular por las calles sin rumbo fijo, fisgar entre asuntos de desconocidos, arriesgar el pellejo, paladear a mi amigo Jack… era hora de volver a volar… a traves de la ciudad de angeles.

 

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